Granja La Luna

Granja la Luna, Residencia Canina

C/ Camino de Tierra de Agua 1

Belmonte de Tajo. 28390 Madrid

Tel. 91 874 73 54 / 637 77 08 77

Adiestramiento

Perros en la residencia
Los perros bien educados, son los que más disfrutan, porque sus dueños están encantados de llevarlos a todas partes

Muchas residencias caninas ofrecen adiestramiento. Este debe realizarse por profesionales dentro del centro o en nuestro domicilio.

Estos servicios tienen un coste variable, ya que el adiestrador emplea mucho tiempo en la clase y en los desplazamientos.

Un perro tarda una media de quince a treinta días en aprender las órdenes básicas de obediencia. Y unos pocos días si solo necesita aprender un par de órdenes, por ejemplo no tirar de la correa.

Una parte importante de ese periodo de aprendizaje debe ser con la participación del dueño del perro. No podemos pedir que nos lo traigan adiestrado y ya está. Es necesario lo que se llama el “cambio de órdenes”, en el que el adiestrador enseña al dueño como debe dirigir a su perro.

No debemos confiar en adiestramientos baratos, que duran pocas horas y resultados milagrosos. Son necesarias muchas repeticiones y paciencia para conseguir resultados.

Hay que saber exactamente que ordenes son las que queremos que aprenda nuestro perro, es muy posible que solo necesitemos cuatro ordenes y sería innecesario un entrenamiento complejo.

Las órdenes más básicas son: no tirar de la correa, caminar junto al dueño, sentarse y quedarse quieto y acudir a la llamada.

En ocasiones, los perros padecen problemas de comportamiento como ansiedad por separación, agresividad, depresión…, esto son patologías que deben ser tratadas por un veterinario etólogo junto a un adiestrador. Porque a veces es necesario emplear fármacos que mal aplicados pueden crear graves problemas de salud y pésimos resultados

Cada perro y cada raza es diferente, hay algunos que aprenden una órden en un día, pero otros que son muy tímidos o muy impetuosos posiblemente no llegarán a aprenderla bien.

El adiestrador debe ser una persona que nos inspire confianza, debe ser sincero al contarnos que posibilidades tiene nuestro perro. También nos tiene que explicar que método va a utilizar, para entender de qué forma aprende nuestro perro.

También es muy importante que se implique toda la familia en el adiestramiento del perro, si no es así, es muy posible que fracase y la culpa no será del perro.

imagene decorativa de la residencia canina